Mi ruta por la capital de los contrastes »
El primer contacto con Beijing es, ante todo, un impacto sensorial: luz entre la neblina, la vorágine del tráfico y un aire grueso que huele a historia milenaria. Llegar a la capital china es descubrir cómo tradición y modernidad pueden habitar la misma calle. Antes de perderse por sus grandes templos y plazas, es inevitable […]









